Rodilla · Ortopedia infantil · Dr. Alfonso Ley

Enfermedad de Osgood-Schlatter en el adolescente: causas y tratamiento

Es una de las causas más frecuentes de dolor de rodilla en adolescentes deportistas: se irrita la zona donde el tendón rotuliano se une a la tibia. Suele ser benigna y mejora al terminar el crecimiento.

La enfermedad de Osgood-Schlatter es una inflamación de la inserción del tendón rotuliano en la tuberosidad de la tibia, justo debajo de la rótula. Se produce por la irritación o sobrecarga repetida de esa zona durante el crecimiento y provoca dolor e hinchazón. Esta página, elaborada desde la consulta de ortopedia y traumatología infantil del Dr. Alfonso Ley Rojo (Alicante), explica por qué aparece, cómo se reconoce y cómo se trata.

¿Qué es la enfermedad de Osgood-Schlatter?

Ilustración de la rodilla con la zona sintomática de la enfermedad de Osgood-Schlatter
Zona sintomática de la enfermedad de Osgood-Schlatter, en la inserción del tendón rotuliano.

El tendón rotuliano une la rótula con la tibia y termina en un saliente del hueso llamado tuberosidad tibial. En el adolescente, esa zona todavía tiene cartílago de crecimiento, más vulnerable a la tracción repetida del tendón. Cada salto o carrera tira de esa inserción y, si se repite mucho durante el estirón, la zona se irrita e inflama.

Es un proceso benigno y autolimitado: no daña la articulación de la rodilla y tiende a resolverse cuando el hueso madura. Puede afectar a una rodilla o a las dos, y su intensidad varía según la actividad deportiva del adolescente.

¿A quién afecta?

Edad del estirón
Sobre todo adolescentes de 10 a 15 años, en pleno crecimiento.
Deportistas
Más frecuente en varones, aunque la diferencia se reduce con el deporte femenino.
Deportes de impacto
Correr, saltar o cambios rápidos de dirección: fútbol, baloncesto o atletismo.

¿Por qué se produce?

Crecimiento desigual
El hueso, el músculo y el tendón no crecen al mismo ritmo y generan tensión en la unión.
Microtraumatismos repetidos
La actividad física intensa y repetida irrita la inserción del tendón.
Fragmento óseo
En casos más avanzados puede formarse un pequeño fragmento de hueso en ese punto.

¿Cuáles son los síntomas?

Dolor localizado
En la tuberosidad tibial, justo debajo de la rótula.
Hinchazón y sensibilidad
En la zona de la inserción del tendón.
Empeora con la actividad
Duele más al hacer deporte y mejora con el reposo.
Protuberancia
En casos avanzados, un bulto óseo palpable en la zona.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico es fundamentalmente clínico: el médico explora la rodilla y localiza el dolor en la tuberosidad tibial. En algunos casos se realizan radiografías para confirmar el diagnóstico, valorar la fragmentación y descartar otras causas de dolor de rodilla.

Radiografía que muestra la fragmentación de la tuberosidad tibial anterior en la enfermedad de Osgood-Schlatter
Localización y fragmentación de la tuberosidad tibial anterior en la enfermedad de Osgood-Schlatter.

¿Cómo se trata?

Reposo y frío
Reducir o modificar las actividades que desencadenan el dolor y aplicar frío para la inflamación.
Fisioterapia
Ejercicios de estiramiento y fortalecimiento, sobre todo del cuádriceps y los isquiotibiales.
Antiinflamatorios
AINE como el ibuprofeno, con pauta pediátrica, para aliviar el dolor.
Ortesis
Bandas de soporte infrarrotulianas para reducir la tensión sobre la tuberosidad.

La cirugía es excepcional: solo se plantea, muy rara vez, para retirar un fragmento óseo o una prominencia molesta, y siempre en pacientes que ya han completado su crecimiento.

¿Qué pronóstico tiene?

El pronóstico es excelente. En general el dolor desaparece cuando el adolescente termina de crecer (hacia los 18 años). En algunos casos queda una protuberancia ósea permanente en la tuberosidad tibial, pero rara vez causa problemas funcionales.

¿Se puede prevenir?

Calentamiento
Un buen calentamiento antes de la actividad física.
Calzado y técnica
Calzado adecuado y una técnica correcta en el deporte.
Estiramientos
Ejercicios de estiramiento regulares para mantener la flexibilidad.

¿Cuándo consultar y por qué con un traumatólogo infantil?

Aunque es una afección benigna, conviene una valoración cuando el dolor de rodilla limita la actividad del adolescente, no mejora con el reposo o hay dudas sobre el diagnóstico. El traumatólogo infantil confirma que se trata de una Osgood-Schlatter, descarta otras causas y ajusta el tratamiento y la vuelta al deporte. Consulta también el resto de problemas de la rodilla del niño, como las lesiones meniscales.

Preguntas frecuentes sobre la enfermedad de Osgood-Schlatter

¿La enfermedad de Osgood-Schlatter se cura?
Sí. Suele desaparecer al terminar el crecimiento; mientras tanto, el tratamiento controla el dolor y permite mantener la actividad adaptada.
¿Puede seguir haciendo deporte?
En general sí, adaptando la carga: se reduce la actividad en los brotes de dolor y se vuelve de forma progresiva según la tolerancia.
¿El bulto de la rodilla desaparece?
El dolor suele desaparecer, pero a veces queda una pequeña protuberancia ósea permanente que rara vez da problemas.
¿Necesita cirugía?
Casi nunca. Solo se plantea en casos concretos y tras completar el crecimiento, para retirar un fragmento o una prominencia molesta.
¿Cuánto dura?
Puede durar meses y evoluciona por brotes; se resuelve al madurar el esqueleto, hacia los 18 años.

Referencias

  • Treatment of Osgood-Schlatter disease: review of the literature. PMID 28593576.
  • Osgood-Schlatter Disease: Appearance, Diagnosis and Treatment: A Narrative Review. PMID 35742062.
  • Diagnosis and Management of Osgood-Schlatter Disease. PMID 39040500.

¿A tu hijo le duele la rodilla al hacer deporte?

El Dr. Alfonso Ley Rojo, especialista en ortopedia y traumatología infantil, valora el dolor de rodilla del adolescente en consulta en Alicante o por videoconsulta.

✔️ Contenido revisado por el Dr. Alfonso Ley Rojo, especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología con dedicación a la ortopedia infantil, miembro del equipo médico del IVO3T · Colegiado 03-2863145 · Alicante.
⚠️ Aviso importante. El contenido de esta página tiene un propósito exclusivamente informativo y divulgativo. No sustituye la valoración individual, el diagnóstico ni el tratamiento indicado por un profesional de la salud. Ante cualquier síntoma o duda sobre la salud de tu hijo, consulta siempre con un especialista.