Lesión del ligamento cruzado anterior en niños y adolescentes
Cada vez más frecuente por el deporte de competición desde edades tempranas. En el niño tiene un reto añadido: las placas de crecimiento abiertas, que obligan a técnicas quirúrgicas específicas.
La lesión del ligamento cruzado anterior (LCA) es un problema creciente en niños y adolescentes por la mayor participación en deportes competitivos desde edades tempranas. En el paciente en crecimiento plantea desafíos propios, sobre todo por la presencia de las fisis abiertas (placas de crecimiento), que condicionan el tratamiento. Esta página, elaborada desde la consulta de ortopedia y traumatología infantil del Dr. Alfonso Ley Rojo (Alicante), explica qué es, cómo se lesiona, cómo se diagnostica y por qué su cirugía es distinta en el niño.
¿Qué es el ligamento cruzado anterior?

El ligamento cruzado anterior es una banda de tejido situada en el centro de la rodilla que une el fémur con la tibia. Su función es estabilizar la articulación: impide que la tibia se desplace hacia delante y controla los movimientos de rotación. Cuando se rompe, la rodilla pierde estabilidad y tiende a «fallar», sobre todo en los giros y cambios de dirección.
En el niño y el adolescente, además, los extremos del fémur y la tibia tienen cartílago de crecimiento. Esto hace que tanto la lesión como su reparación tengan que valorarse con criterios distintos a los del adulto, para no dañar esas placas.
¿Cómo se lesiona?
Un giro brusco con el pie fijo en el suelo es el mecanismo más típico.
Caer mal tras un salto, con la rodilla en mala posición.
Un impacto sobre la rodilla, por ejemplo en un choque deportivo.
Fútbol, baloncesto, balonmano o esquí concentran la mayoría de los casos.
¿Cuáles son los síntomas?
Muchos notan un «pop» en el momento de la lesión.
La rodilla se inflama en pocas horas (derrame de sangre o hemartros).
Sensación de que la rodilla «se va» o falla al apoyar o girar.
Dolor y dificultad para mover o extender la rodilla del todo.
¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico empieza por la exploración de la rodilla (maniobras como el test de Lachman, el cajón anterior o el pivot-shift, que valoran la estabilidad). La resonancia magnética confirma la rotura del ligamento y, muy importante, detecta lesiones asociadas de los meniscos o del cartílago, frecuentes cuando la rodilla lleva tiempo inestable.
¿Por qué es diferente en el niño?
Las técnicas que se emplean en adultos no son directamente aplicables al niño: pueden lesionar las fisis y provocar deformidades angulares o diferencias en la longitud de las piernas. Por eso el tratamiento debe individualizarse según la edad, el grado de madurez esquelética y el nivel de actividad deportiva.
¿Cuándo conviene operar?
Tradicionalmente se retrasaba la cirugía hasta la madurez esquelética, pero hoy se sabe que esperar suele ser un error: la inestabilidad mantenida de la rodilla aumenta el riesgo de nuevas lesiones. Por eso, en pacientes activos, se tiende a intervenir de forma temprana con técnicas que protegen la placa de crecimiento.
La rodilla inestable daña los meniscos con cada episodio de fallo.
El roce anómalo desgasta el cartílago articular.
El conjunto favorece una artrosis temprana de la rodilla.
¿Qué técnicas quirúrgicas se usan?
No cruza las placas de crecimiento; ideal en niños pequeños con mucho crecimiento por delante.
Túneles pequeños a través de la fisis, minimizando el riesgo; adecuada en adolescentes casi maduros.
Combinan elementos de ambas según las características del paciente.
¿Qué resultados tiene?
Las técnicas adaptadas a la población infantil ofrecen buenos resultados funcionales, con un retorno al deporte comparable al de los tratamientos del adulto y un bajo riesgo de lesiones secundarias. Los estudios muestran tasas altas de recuperación de la estabilidad (por encima del 90% en algunas series) sin afectar de forma significativa al crecimiento cuando se emplean las técnicas apropiadas.
¿Por qué tratarla con un traumatólogo infantil?
La reconstrucción del LCA en el niño exige elegir la técnica que estabilice la rodilla sin comprometer el crecimiento, algo que requiere experiencia específica en ortopedia infantil. El traumatólogo infantil valora la madurez esquelética, planifica la técnica adecuada y coordina la rehabilitación y la vuelta al deporte. Consulta también las lesiones meniscales, la enfermedad de Osgood-Schlatter y el resto de problemas de la rodilla del niño.
Preguntas frecuentes sobre la lesión del ligamento cruzado en niños
¿Hay que operar siempre una rotura del LCA en un niño?
¿La cirugía afecta al crecimiento?
¿Cuándo podrá volver al deporte?
¿Qué pasa si no se trata?
¿Cómo sé si mi hijo se ha roto el ligamento cruzado?
Referencias
- Anterior cruciate ligament injuries in the skeletally immature athlete: diagnosis and management. PMID 23378371.
- Management of anterior cruciate ligament injuries in skeletally immature individuals. PMID 21891880.
- Anterior Cruciate Ligament Injury in Skeletally Immature Patients. PMID 39446090.
¿Tu hijo se ha lesionado la rodilla en el deporte?
El Dr. Alfonso Ley Rojo, especialista en ortopedia y traumatología infantil, valora las lesiones de rodilla del niño en consulta en Alicante o por videoconsulta.