Sinovitis transitoria de cadera en niños: síntomas y tratamiento
También llamada «cadera irritable» o coxitis fugaz, es la causa más frecuente de cojera y dolor de cadera en niños de 3 a 10 años. Casi siempre es benigna y se cura sola; lo importante es descartar causas más serias.
La sinovitis transitoria de cadera es una inflamación autolimitada de la articulación de la cadera que afecta sobre todo a niños de 3 a 10 años. Aunque la cojera o el dolor asustan al principio, es una condición benigna que suele resolverse sin complicaciones. Esta página, elaborada desde la consulta de ortopedia y traumatología infantil del Dr. Alfonso Ley Rojo (Alicante), explica qué es, por qué se produce, cómo se diagnostica y —sobre todo— cómo distinguirla de otras causas de dolor de cadera más graves.
¿Qué es la sinovitis transitoria de cadera?

También conocida como coxitis fugaz o «cadera irritable», es una inflamación temporal de la membrana sinovial de la cadera. Esa inflamación provoca una acumulación de líquido dentro de la articulación (derrame articular) que causa dolor, cojera y limitación del movimiento. Es la causa más frecuente de dolor de cadera de aparición brusca en la infancia.
Es, de hecho, la causa más frecuente de dolor de cadera y cojera en la infancia. Suele aparecer de forma brusca —muchas veces el niño amanece cojeando— y afecta casi siempre a una sola cadera. Con frecuencia surge unos días después de un catarro o una infección respiratoria, aunque no siempre se identifica el desencadenante.
La membrana sinovial es una fina capa que recubre el interior de la articulación y produce el líquido que la lubrica. Cuando se irrita, fabrica más líquido de lo normal y la cápsula de la cadera se distiende; eso explica el dolor y la dificultad para mover la pierna. A diferencia de la artritis, se trata de un proceso temporal que no daña de forma permanente la articulación.
¿Por qué se produce?
No siempre se identifica una causa única, pero se asocia con frecuencia a:
Un catarro, una gripe o una infección respiratoria en las semanas previas.
Un golpe o una caída leve, que no siempre se recuerdan.
Una respuesta exagerada de la membrana sinovial a una infección o irritación.
¿Cuáles son los síntomas?
En la cadera, que puede irradiar al muslo o a la rodilla.
Rechazo a apoyar el peso en la pierna afectada.
Limitación del movimiento, sobre todo de la rotación interna y la abducción.
Puede haber febrícula, pero no síntomas generales graves.
Un rasgo característico es que el niño se encuentra bien en general: juega, come y no tiene aspecto de estar enfermo, aunque evite apoyar la pierna o camine con dificultad. Las molestias suelen ser más intensas por la mañana o tras el reposo y van cediendo a lo largo de los días. Si en vez de mejorar el dolor aumenta, aparece fiebre alta o el niño rechaza por completo mover la pierna, conviene volver a consultar para descartar una causa más seria.

¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico es fundamentalmente clínico y se apoya en pruebas para descartar procesos más graves:
Se valora la movilidad de la cadera y la ausencia de signos de infección grave.
Detecta el derrame articular (líquido dentro de la articulación).
Ayuda a descartar fracturas o la enfermedad de Perthes.
Un hemograma con marcadores inflamatorios orienta sobre si hay infección.
¿Con qué se puede confundir?
Lo esencial es diferenciar la sinovitis transitoria de otras afecciones de la cadera que sí son graves:
Infección de la articulación; es una urgencia que hay que descartar sin demora.
Necrosis de la cabeza del fémur; la cojera y el dolor son más persistentes.
Deslizamiento de la cabeza femoral, típico del adolescente.
Tras un traumatismo claro de la cadera o el fémur.
Para descartar la artritis séptica, los médicos se apoyan en criterios clínicos como los de Kocher (fiebre, imposibilidad de apoyar el peso, VSG y leucocitos elevados) y, cuando hay dudas, en la ecografía y la analítica.
¿Cómo se trata?
El tratamiento es sintomático, porque la inflamación se resuelve por sí sola:
Limitar la actividad física durante unos días.
Como el ibuprofeno, con pauta pediátrica, para el dolor y la inflamación.
Para confirmar la mejoría y descartar complicaciones.
¿Cuánto dura y qué pronóstico tiene?
El pronóstico es excelente. La mayoría de los niños mejora en pocos días y se recupera por completo en 1-2 semanas, sin secuelas. En una minoría puede repetirse algún episodio (sinovitis recurrente), pero el curso sigue siendo benigno.
¿Cuándo consultar y por qué con un traumatólogo infantil?
Aunque suele ser leve, conviene una valoración para confirmar el diagnóstico y descartar causas graves. Acude a urgencias si el niño tiene fiebre alta, dolor intenso, no puede apoyar la pierna o su estado general empeora: son señales que obligan a descartar una artritis séptica. El traumatólogo infantil explora la cadera, solicita la ecografía o la analítica si hacen falta y diferencia la sinovitis de otras afecciones. Consulta también el resto de problemas de la cadera infantil o, tras un golpe, la fractura de cadera y fémur.
Preguntas frecuentes sobre la sinovitis transitoria de cadera
¿La sinovitis transitoria de cadera es grave?
¿Cuánto dura una sinovitis transitoria de cadera?
¿Puede repetirse?
¿Puede caminar o ir al colegio?
¿Cuándo debo acudir a urgencias?
Referencias
- Differentiating between septic arthritis and transient synovitis of the hip in children (criterios de Kocher). PMID 10608376.
- Transient synovitis of the hip: a comprehensive review. PMID 23812087.
- Recurrent transient synovitis of the hip in childhood: long-term outcome. PMID 16583482.
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El Dr. Alfonso Ley Rojo, especialista en ortopedia y traumatología infantil, valora el dolor de cadera del niño en consulta en Alicante o por videoconsulta.